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En el mercado B2B, los proveedores ofrecen una amplia gama de juguetes inteligentes, desde robots educativos hasta peluches interactivos. ¿Qué tipo de información puede ser almacenada en un código QR? Y aunque estos juguetes de IA generativa se comercializan ampliamente como compañeros de aprendizaje o amigos, al observar cómo responden en la interacción con niños de hasta cinco años, los investigadores creen que quizá no sean una buena influencia. De entrada, en el momento de seleccionar el juguete para el estudio, los investigadores ya descubrieron que las prácticas de privacidad de muchos de los existentes no son claras o carecen de detalles importantes y no siempre dan respuesta a la preocupación de los padres sobre qué información registra la IA del juguete o dónde se almacena. Cuanto más rico es el conjunto de datos, más sensible es la información. Pero debajo de las promociones amigables hay serias preocupaciones de seguridad, privacidad y desarrollo que han atraído un escrutinio creciente de investigadores, grupos de consumidores y defensores de la niñez. De hecho, a muchos padres les gustaría saber si esas conversaciones se graban y, si es así, dónde se almacena la información, y a los educadores, por su parte, les ayudaría tener más orientación para saber dónde encontrar información fiable sobre la seguridad de la IA para los niños. Estos productos recogen grabaciones de voz, transcripciones y datos de comportamiento.
De hecho, algunos fabricantes explican que sus productos tienen cifrado de datos y estrictas normas de privacidad y que el contenido y el lenguaje que usan y proponen es el adecuado para la edad o que los padres pueden acceder al historial de interacciones. Para ello, su modelo de IA detecta los cambios en el tono de voz del usuario, interpreta sus señales emocionales y memoriza todas esas interacciones. Esta mascota tan cuqui y otras del estilo no hablan, pero otros peluches sí lo hacen. Lo vimos en el último Mobile World Congress (MWC) de Barcelona, donde una conocida empresa china presentaba una mascota inteligente con forma de peluche que integra IA. En esta última categoría entran los peluches con IA, que, a pesar de que por ahora no hay mucha variedad en España, son toda una sensación y tendencia mundial. Estos compañeros de juegos ofrecen a los menores seguridad, por lo que muchos se convierten en importantes figuras de apego con las que establecen un fuerte vínculo emocional que refuerza su afectividad y les proporciona tranquilidad. Ya este tipo de muñecos en sí mismos —sin inteligencia artificial— resultan adorables.
Los investigadores también encuestaron a educadores y especialistas en primera infancia para explorar sus actitudes y preocupaciones sobre el tema, grabaron en vídeo a 14 niños jugando con un peluche con IA llamado Gabbo, y entrevistaron después a cada niño y a un padre. El informe forma parte de un proyecto de la Facultad de Educación de la Universidad de Cambridge de un año de duración en el que se han llevado a cabo observaciones científicas estructuradas de niños que interactuaban con un juguete de IA generativa por primera vez. Por ello, reclaman una regulación más estricta de este tipo de juguetes tecnológicos que garantice que se desarrollan teniendo en cuenta la seguridad psicológica de los niños. Los grupos de defensa del consumidor han recomendado evitar por completo estos productos para niños pequeños, especialmente menores de cinco años. Los fallos de seguridad, la conservación excesiva de datos y los resultados impredecibles de la IA siguen siendo comunes en toda la industria. Generaciones anteriores de juguetes conectados como CloudPets y My Friend Cayla sufrieron grandes vulneraciones(nueva ventana) o fueron prohibidos por inseguridad, pero la integración con IA las amplifica al aumentar el volumen de datos y la personalización. Sin embargo, la seguridad de la infraestructura, los controles de acceso y la winova casino app minimización de datos suelen quedar como ideas secundarias en el diseño del producto. Con solo iniciar sesión con una cuenta de Gmail, sin credenciales especiales, accedieron a historiales completos de conversaciones, nombres, fechas de nacimiento, detalles familiares e incluso información del dispositivo vinculada a jóvenes usuarios.
A partir de ahora, hay que estar muy atentos si pensamos en comprar un "muñeco" que tenga esta tecnología, ya que el juego se podrá personalizar a partir de las emociones, la voz o el reconocimiento facial del menor. Se trata de muñecos o de peluches que conversan con los niños a través de la IA. Y más allá de regulaciones más estrictas, los investigadores aconsejan a los padres informarse bien antes de comprar juguetes con IA a los niños, jugar con ellos para poder conversar sobre los mensajes que da el juguete y cómo se siente el niño, y mantener esos juguetes en espacios familiares compartidos donde los padres puedan supervisar las interacciones. Por todo ello, el informe insta a los fabricantes a probar los juguetes con niños y a consultar con especialistas antes de lanzar nuevos productos. También detectaron que el peluche de IA generativa no se desenvolvía bien en el juego social (el que involucra a varios niños o niños y adultos), ni en el juego de simulación, cuando ambos son clave en los primeros años de vida. De hecho, los investigadores apuntan en su informe que, como el juguete a veces ignoraba lo que decía el niño o no respondía a declaraciones sobre sus sentimientos, varios niños se frustraron visiblemente.
“Los niños en edad preescolar pueden tener dificultades para distinguir entre una interacción con inteligencia artificial y una interacción con personas”, advierten. Algunos especialistas hablan de evitar regalar juguetes con IA a menores de 5 años, y extremar las precauciones antes de adquirirlos para niños de entre 6 y 12 años. Creen que también ayuda que, antes de lanzar nuevos productos, los fabricantes prueben con los niños los juguetes con IA y, por supuesto, consulten con especialistas en protección. Aun así, en el estudio comentado reconocen que muchos de estos juguetes carecen de políticas de privacidad claras, algo importante para los progenitores y los formadores. Tampoco lo hacen bien en el juego de simulación, esencial en el desarrollo de la primera infancia. Ante tal declaración de amor, la respuesta del peluche fue fría. Pero también les preocupaba que sus hijos formaran relaciones parasociales con los juguetes, algo que las observaciones corroboraron.
¿Debería usar juguetes con IA?
A lo largo de los años, la tecnología ha transformado el sector del juguete, pero la llegada de la inteligencia artificial generativa supone un cambio de paradigma. ”La inteligencia artificial está transformando la forma en que juegan y aprenden los niños y apenas estamos empezando a comprender sus efectos en el desarrollo y el bienestar infantil; es fundamental que la regulación se mantenga al ritmo de la innovación garantizando que estas tecnologías se diseñen, utilicen y supervisen de forma protejan a los niños y eviten el aumento de las desigualdades”, afirmó Josephine McCartney, directora ejecutiva de The Childhood Trust, que es la organización benéfica para niños en situación de pobreza que encargó la investigación. Los juguetes con IA pueden prometer aprendizaje y compañía, pero la evidencia actual muestra múltiples capas de riesgo que abarcan privacidad, seguridad y desarrollo infantil. Este tipo de juguetes se venden como compañeros de aprendizaje o amigos, pero su impacto en la infancia apenas se ha estudiado, y menos en el desarrollo de los primeros años de vida. Un experimento elaborado por el Fondo Educativo PIRG de Estados Unidos probó en 2025 cuatro modelos de peluches y robots con IA para niños entre 3 y 12 años. Los juguetes con inteligencia artificial generativa, como robots, peluches o muñecos inteligentes, preocupan a los expertos por los efectos que puede causar su uso en la infancia Los productos más vendidos incluyen peluches interactivos y robots de bajo costo, ideales para marcas que buscan diversificar su catálogo con opciones asequibles.